• Mel

¿Por qué meditar? 30 de noviembre de 2020

Tiempo de lectura: 1 min.


Leyenda: Ma Anandamayi.


En el marco de la semana de la meditación de Vinyasa Yoga Justine Time (cada mañana, meditaremos esta semana en silencio por una hora), me parece importante recordar por qué hacemos tantos esfuerzos repetitivos, desde hace tantos años, para meditar. En primer lugar, ¿Qué significa meditar?


Nuestras limitaciones, nuestro sufrimiento, nuestras dudas nos muestran el camino hacia la interioridad. Como lo dijo Ma Anandamayi (foto adjunta), "Sufrir por una limitación es una manifestación de lo ilimitado".


A través de la meditación, purificamos lo mental, para permitir que advenga el Alma, el Sí mismo. En efecto, es erróneo afirmar que podemos detener lo mental o bien "poner la mente en blanco", que es una expresión muy utilizada.


Otra manera de definir la meditación, ahora más desde un punto de vista psicológico es como el conjunto de prácticas que tienen en común la atención estable, la atención no discursiva y la atención no analítica.


La meditación nos da la oportunidad de recordar que, cuando éramos niños, tuvimos que adaptarnos al mundo y “abdicar nuestra éxtasis” (Mallarmé).


El gusto por la meditación surge con cierto cansancio...cansancio de la religión, de la cultura, cuando uno se ha cansado de sentirse un peón de las manipulaciones sociales o religiosas, o bien un elemento de la gran maquinaria de consumo de las ideas que llamamos “Cultura”.


Incluso cuando estamos captados por la vida cultural, a través de la pasión por el estudio, la lectura, el Arte, nos damos cuenta en algún momento que todavía falta algo para poder alcanzar la serenidad. Esto se explica sencillamente: la cultura, con algunas excepciones, estará siempre muy enraizada en el campo de lo externo, mientras la meditación es un fruto de la vida interna y la manifestación de nuestra verdadera naturaleza.


Namaste


Mel Berthaud


Nota:


Ma Anandamayi (1896-1982) es "la gran santa", de la tradición Vedante, la gran mística del siglo 19 en India: ella tuvo a su esposo como discípulo y a pesar de haber recibido sólo dos años de escolaridad, contaba con los conocimientos de una erudita. No debemos confundir Ma Anandamayi con Ma Amritanandamayi (segunda imagen), hoy llamado "Amma", quien profesa la religión del amor y es conocida por sus abrazos.





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